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El informe anual de la Agencia Internacional de la Energía destaca que las energías de bajas emisiones evitaron un crecimiento mucho mayor de las emisiones globales de CO₂ durante 2025.
La Agencia Internacional de la Energía (IEA) ha publicado la edición 2026 de su informe Global Energy Review, en el que analiza la evolución del consumo energético y las emisiones durante el año 2025. El documento concluye que la demanda mundial de energía continuó creciendo, impulsada por la actividad económica y el aumento de las necesidades de electricidad. Sin embargo, ese incremento no se tradujo en un aumento proporcional de las emisiones gracias a la expansión de las tecnologías de bajas emisiones.
Según la IEA, el crecimiento de la generación renovable, la energía nuclear, la mejora de la eficiencia energética y el desarrollo de combustibles de menor intensidad de carbono contribuyeron a contener el incremento de las emisiones derivadas del sector energético.
La transición energética necesita múltiples soluciones
El informe insiste en que no existe una única tecnología capaz de responder por sí sola al desafío de la descarbonización.
Mientras la electrificación avanza en determinados sectores, otros como el transporte pesado, la aviación o el transporte marítimo seguirán necesitando durante años combustibles líquidos con una menor huella de carbono.
En este contexto, los combustibles renovables continúan desempeñando un papel complementario dentro del proceso de transición energética.
La economía circular también forma parte de la solución
Una parte de esos combustibles renovables se obtiene a partir de residuos y subproductos, como el aceite usado de cocina (UCO).
Su valorización permite producir biocombustibles avanzados reduciendo el consumo de materias primas fósiles y dando una segunda vida a un residuo generado diariamente por hogares, restaurantes e industrias alimentarias.
Este modelo constituye uno de los ejemplos más consolidados de economía circular aplicada al sector energético.
Reducir emisiones y fortalecer la seguridad energética
El informe de la IEA pone de manifiesto que la transición energética no consiste únicamente en incorporar nuevas fuentes de generación eléctrica.
También requiere desarrollar soluciones capaces de reducir emisiones en aquellos sectores donde otras alternativas todavía presentan limitaciones técnicas, favoreciendo además una mayor diversificación de las fuentes energéticas.
La transición energética avanza cuando diferentes tecnologías trabajan de forma complementaria. Junto al crecimiento de las energías renovables y la electrificación, los combustibles renovables producidos a partir de residuos seguirán desempeñando un papel importante para reducir emisiones en sectores difíciles de descarbonizar.
Fuente
International Energy Agency (IEA) – Global Energy Review 2026
https://www.iea.org/reports/global-energy-review-2026

