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Las comisiones de Industria y Transportes de la Eurocámara respaldan una propuesta para reconocer los vehículos propulsados exclusivamente por combustibles elegibles (VEEF) dentro de la normativa europea de emisiones de CO₂. La medida, pendiente de aprobación definitiva, podría abrir nuevas oportunidades para los combustibles renovables y las materias primas procedentes de residuos.
El Parlamento Europeo ha dado un nuevo paso en el debate sobre el papel de los combustibles renovables en la descarbonización del transporte por carretera.
El pasado 22 de octubre de 2026, las comisiones de Industria, Investigación y Energía (ITRE) y de Transportes y Turismo (TRAN) respaldaron una propuesta para incorporar los vehículos con motor de combustión interna que funcionan exclusivamente con combustibles elegibles a la categoría regulatoria de vehículos de cero emisiones.
Estos vehículos, conocidos como VEEF (Vehicles Exclusively running on Eligible Fuels), podrían recibir un tratamiento específico dentro de la normativa europea que establece los objetivos de reducción de emisiones de CO₂ para turismos y vehículos comerciales ligeros nuevos.
La iniciativa forma parte de la revisión del Reglamento (UE) 2019/631, que regula las emisiones de CO₂ de estos vehículos, y supone un avance en el reconocimiento de distintas alternativas tecnológicas para reducir las emisiones del transporte.
¿Qué son los vehículos VEEF?
Los vehículos VEEF son aquellos diseñados para funcionar exclusivamente con combustibles que cumplan determinados requisitos de elegibilidad y sostenibilidad.
El planteamiento busca reconocer la contribución de los combustibles renovables a la reducción de emisiones, permitiendo que determinados vehículos con motor de combustión interna puedan tener una consideración específica dentro de los objetivos regulatorios europeos.
No obstante, la clasificación de estos vehículos como de cero emisiones no significa que sus motores no emitan CO₂ durante su funcionamiento.
La propuesta pretende reconocer la contribución ambiental de los combustibles utilizados, más allá de las emisiones medidas directamente en el tubo de escape.
La definición de los combustibles elegibles y las condiciones que deberán cumplir los vehículos dependerán del texto que finalmente se apruebe.
Un avance en el reconocimiento de los combustibles renovables
La propuesta cuenta con el respaldo de los grupos parlamentarios Partido Popular Europeo (PPE), Socialistas y Demócratas (S&D) y Renew Europe, que alcanzaron un acuerdo sobre distintas modificaciones de la normativa europea.
Entre las cuestiones abordadas se encuentra el reconocimiento de los combustibles renovables como una alternativa adicional para avanzar en la reducción de emisiones del transporte.
La asociación CRECEMOS, que representa a distintos agentes de la cadena de valor de los combustibles renovables en España, ha valorado positivamente el acuerdo.
La organización considera que el reconocimiento de los vehículos VEEF permitiría avanzar hacia un marco regulatorio más abierto a diferentes soluciones de descarbonización, junto con la electrificación y otras tecnologías.
Por su parte, la Unión Internacional del Transporte por Carretera (IRU) también ha destacado el respaldo de las comisiones parlamentarias a la creación de una categoría específica para vehículos que utilicen exclusivamente combustibles sostenibles.
El debate se produce en un momento en el que la Comisión Europea plantea introducir una mayor flexibilidad en los objetivos de emisiones para los fabricantes de vehículos, manteniendo la transición hacia una movilidad con menores emisiones.
El aceite de cocina usado y su contribución a los combustibles renovables
El posible desarrollo de esta nueva categoría de vehículos también resulta de interés para las empresas dedicadas a la recogida y tratamiento del aceite de cocina usado (UCO).
Este residuo constituye una materia prima utilizada en la producción de biocombustibles, como el biodiésel y el diésel renovable HVO, que pueden contribuir a sustituir combustibles de origen fósil en determinadas aplicaciones del transporte.
El reconocimiento regulatorio de los vehículos que funcionan exclusivamente con combustibles renovables elegibles podría favorecer el desarrollo de nuevas oportunidades para estos combustibles y, en consecuencia, para las cadenas de suministro de materias primas sostenibles.
Sin embargo, no todos los combustibles renovables ni todos los vehículos que los utilizan quedarían automáticamente incluidos en la categoría VEEF. Su aplicación dependerá de los requisitos que establezca la futura normativa.
En el caso de las materias primas procedentes de residuos, como el aceite de cocina usado, resulta fundamental garantizar una recogida y gestión profesional, con operadores autorizados y sistemas que permitan acreditar su origen y trazabilidad.
La actividad de las empresas representadas por GEREGRAS contribuye a esta cadena de aprovechamiento, recuperando un residuo que puede transformarse en materia prima para la producción de nuevos combustibles.
La propuesta todavía debe completar su tramitación
El respaldo obtenido el 22 de octubre constituye un avance parlamentario, pero no supone la entrada en vigor de una nueva regulación.
Las posiciones adoptadas por las comisiones ITRE y TRAN deberán incorporarse al proceso legislativo, en el que también interviene la comisión parlamentaria competente en materia de Medio Ambiente (ENVI).
Posteriormente, la propuesta deberá continuar su tramitación en el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea hasta alcanzar, en su caso, un acuerdo definitivo.
Por tanto, todavía será necesario conocer la redacción final de la normativa para determinar qué vehículos podrán acogerse a esta clasificación, qué combustibles serán considerados elegibles y cuáles serán los mecanismos de control aplicables.
La evolución de esta iniciativa será especialmente relevante para el sector de los combustibles renovables y para las actividades relacionadas con la recuperación y valorización de residuos utilizados como materias primas.
El debate europeo abre una nueva posibilidad para reconocer la contribución de los combustibles renovables a la descarbonización del transporte, aunque su alcance definitivo dependerá del resultado de la tramitación legislativa.

