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Veinte años de biocarburantes avanzados en el Ciemat.

17/09/2020

jueves 17 de septiembre, 2020

Reactores de hidrólisis y fermentación de la unidad Biocar del Ciemat

Reactores de hidrólisis y fermentación de la unidad Biocar del Ciemat
La unidad de Biocarburantes Avanzados y Bioproductos (Biocar) del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat) cumple veinte años.

La unidad de Biocarburantes Avanzados y Bioproductos (Biocar) del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat) cumple veinte años. El Ciemat lo celebra, primero, afirmando que “los biocarburantes podrían constituir una alternativa renovable interesante para la sustitución de los combustibles fósiles, reduciendo además la dependencia energética de la sociedad de estos últimos”. Y, segundo, confirmando la plena vigencia de Biocar y su apuesta por los biocarburantes avanzados con los ocho proyectos en los que actualmente participa.


“Se creó en 2000 como unidad específica para el estudio de los biocarburantes, evolucionando con el tiempo hacia el concepto de biorrefinería dentro del marco de la economía circular”. Así presenta el Ciemat la unidad Biocar en su vigésimo aniversario. Añade que “ha evolucionando hacia la obtención de químicos biobasados para la obtención de bioproductos y biocarburantes avanzados procedentes de biomasa residual, contribuyendo así a la economía circular y a la valorización de residuos orgánicos”.


Ponen como ejemplo, que sirve como biocombustible para aviones, barcos y coches “pero también se utiliza ampliamente en muchos sectores industriales, como el farmacéutico o el de los cosméticos”. No obstante, mantienen “la necesidad de buscar soluciones a través de los biocarburantes” debido a “la dependencia del sector del transporte de la economía basada en el petróleo, que sigue siendo la fuente energética dominante”.  

Consideran en el Ciemat que “los biocarburantes podrían constituir una alternativa renovable interesante para la sustitución de los combustibles fósiles, reduciendo además la dependencia energética de la sociedad de estos combustibles”. Y recuerdan que “actualmente los biocombustibles para el transporte constituyen ya un doce por ciento del total de la bioenergía producida en la Unión Europea”.

Urbiofin, Waste2Bio y WaysTUP!
A continuación el Ciemat demuestra que Biocar está especialmente activa en los últimos años, colaborando en ocho proyectos. Uno de ellos es Urbiofin, uno de los proyectos europeos sobre biorrefinerías más ambiciosos incluidos en el consorcio público-privado Bio Based Industries Joint Undertaking (BBI) del programa Horizonte 2020. En él “se estudia a escala de planta piloto la viabilidad técnico-económica y medioambiental de una biorrefinería de residuos orgánicos urbanos y su conversión en bioproductos como el bioetanol, ácidos grasos volátiles, biogás, biopolímeros y aditivos varios”, resaltan.

También europeos son Waste2Bio, que “tiene por objetivo la producción de bioetanol a partir de la fracción orgánica de los residuos sólidos urbanos y el aprovechamiento de la materia prima residual para la producción de biogás”, y WaysTUP!,  en el que “se selecciona una serie de residuos biológicos urbanos para su transformación en bioproductos de alto valor añadido; o el proyecto, también europeo”.

Biofit, Acmibio y Bioreol
El último asociado a Europa es Biofit, asociado al “uso y producción de bioenergía en industrias como las plantas de biocombustible de primera generación, plantas de celulosa y papel, refinerías convencionales, plantas de combustión de recursos fósiles y plantas de ciclo combinado mediante la instalación de equipos tecnológicos de última generación que permitan esta transformación”. En este proyecto Biocar desarrolla la reconversión de las plantas de etanol de primera generación a segunda generación.

En el ámbito nacional, el Ciemat destaca Acmibio, que destina residuos hortofrutícolas a la obtención de bioaceites de origen microbiano para su uso como biocarburantes; y Bioreol, que bajo el concepto de biorrefinería flexible y utilizando la biomasa procedente de la explotación del olivar, analiza la integración del hueso de aceituna en los procesos productivos para obtener biocarburante.

Bio Ligwaste, Biotres y los que vendrán en el futuro
También nacional es Bio Ligwaste, basado en el potencial de los residuos lignocelulósicos generados durante las actividades de mantenimiento de jardines públicos para la producción de bioetanol y otros bioproductos. Por último, queda Biotres, “proyecto de la Comunidad Autónoma de Madrid en el que se estudia la valorización de los residuos sólidos de origen biológico en bioproductos y bioenergía mediante tecnologías termoquímicas, químicas y biológicas”.

En el Ciemat apostillan que “la investigación en este tipo de biocarburantes avanzados es fundamental para conseguir que sean una alternativa real y efectiva a los combustibles fósiles y una industria multifuncional dentro del marco de la bioeconomía, donde además de biocarburantes se generen bioproductos de alto valor añadido, las denominadas biorrefinerías.

 

Por: Javier Rico

Fuente: energias-renovables.com

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