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El uso de energías limpias es una necesidad imperante, con beneficios ambientales y económicos para todos.

20/12/2017.

miércoles 20 de diciembre, 2017

El uso de energías limpias es una necesidad imperante, con beneficios ambientales y económicos para todos.

El cambio climático es intangible, desalentador y para ciertas personas incluso negable. Pero la contaminación es indiscutible y nos afecta a todos. Todos la experimentamos en nuestras vidas a diario, independientemente de dónde vivamos. Pero existen soluciones que pueden acabar con la contaminación y generar ganancias. Si solo se implementaran, podríamos reducir drásticamente las emisiones contaminantes a nivel mundial, beneficiando a las personas, el planeta y la industria.

Hace cuarenta años, en los Alpes suizos, la gente era capaz de conducir cinco kilómetros para ir y tirar su basura en el bosque, ya fuera comida, vidrio, metales, plástico o artículos voluminosos, como productos electrónicos. Esto resultó en una enorme pila de desechos que se pudrió, emanaba humo y olía mal. Cuando finalmente se adoptaron reglamentaciones sobre clasificación y reciclaje, más que proteger la salud o el medio ambiente, surgió un nuevo mercado industrial que creó empleos y generó ganancias.

En la actualidad, la gestión de residuos se está volviendo aún más restaurativa y regenerativa. Al repensar y rediseñar los productos y el embalaje en el que vienen, podemos desarrollar materiales seguros y que se pueden utilizar para el compostaje, generando beneficios, no solo una vez, sino muchas veces. Esta es la característica definitoria de una economía circular, donde el desperdicio de hoy se convierte en los recursos del mañana. Esto es especialmente cierto para los países en desarrollo, donde - como en mi chalet de montaña hace 50 años - a menudo los desechos se dejan en vertederos a cielo abierto.

Invertir en nuevas soluciones limpias es cada vez más rentable para los financistas y consumidores, tanto en los mercados ricos como en los emergentes. Esto tiene un sentido financiero. Y por esa razón los tomadores de decisiones deberían dejar de comprometerse con objetivos mínimos y basar sus negociaciones y metas en la realidad de las tecnologías modernas y los procesos que pueden ofrecer. No solo para las generaciones futuras, sino también para nuestro bienestar actual. Necesitamos estas regulaciones para incentivar el cambio.

No es suficiente hablar solo de problemas, tenemos que ofrecer soluciones. Es un hecho que la contaminación del aire es la mayor amenaza ambiental para la salud, a la que se atribuyen casi 7 millones de muertes cada año. También cuesta US$ 3 billones anuales, es decir, 6 % del PIB mundial.

Y esto no se detiene allí. En todo el mundo, unos 2 mil millones de toneladas de desechos llegan diariamente a los cursos de agua dulce, con sustancias químicas que pueden tener graves consecuencias para la salud humana. Casi 30% de los alimentos producidos en el mundo cada año se pierde o se desperdicia, lo que genera emisiones de metano que contribuyen al cambio climático. Y se estima que 8 millones de toneladas de plástico ingresan a los océanos del mundo cada año, afectando a numerosas especies marinas. ¿Hacia dónde vamos desde aquí?

Recuerdo que cuando estaba volando sobre el Océano Atlántico con el Solar Impulse vi un petrolero que estaba liberando gases y dejaba en el agua manchas negras y tóxicas. El contraste con mi situación era sorprendente: yo estaba solo en mi avión impulsado por energía solar, mirando el sol que daba energía a los cuatro motores eléctricos y sus enormes hélices. No había ruido ni contaminación ni combustible ... Y yo podía volar para siempre. Yo pensaba, "esto es ciencia ficción, estoy en el futuro". Y entonces me di cuenta: "No, esto está mal, estoy en el presente; esto es lo que las tecnologías de hoy ya me permiten hacer. Es el resto del mundo el que está en el pasado".

Es por eso que el mes pasado durante la conferencia del clima (COP23), en Bonn, lancé la Alianza Mundial por las Soluciones Eficientes, para unir a los actores en el campo de las tecnologías limpias y echar luz sobre las soluciones limpias y rentables que están disponibles. Ya nos hemos comprometido a seleccionar #1000soluciones para la conferencia del clima del próximo año (COP24) y llevarlas a gobiernos, empresas e instituciones para alentarlos a adoptar políticas ambientales y energéticas más ambiciosas.

En la actualidad, contamos con 474 miembros que en conjunto suman más de 500 soluciones potenciales, muchas de las cuales abordan directamente la contaminación. Kermap procesa imágenes de satélite para analizar y ubicar la contaminación del aire en ciudades o regiones y así asesorar a las empresas de planificación urbana. TIPA produce envases biodegradables, basándose en un material innovador de la biomimética. Ecosoftt desarrolla plantas de tratamiento de aguas residuales, cuyo objetivo es reinsertar agua directamente en el ciclo doméstico. C-Gon produce dispositivos basados en hidrógeno que se pueden agregar a los automóviles para aumentar la eficiencia del combustible. Y SeAB desarrolla una tecnología de digestión anaerobia que transforma los desechos orgánicos en energía.

Hoy necesitamos comprender urgentemente lo absurdo de seguir usando dispositivos viejos y contaminantes. Afortunadamente, una narrativa más eficiente y orientada a las soluciones ya está abriéndose paso en los foros globales. La Asamblea de la ONU para el Medio Ambiente, el órgano de toma de decisiones sobre el medio ambiente más importante del mundo, se reunió a principios de este mes bajo el lema "hacia un planeta sin contaminación". Los líderes ambientales que asistieron a la reunión adoptaron una declaración política sobre contaminación y 13 resoluciones que impulsarán nuevas acciones para limpiar el mundo.

Tenemos las tecnologías y soluciones para desarrollar la transición hacia un planeta libre de contaminación. Y son mucho más que "ecológicas", son "lógicas", porque representan el nuevo gran mercado industrial de la historia y, al mismo tiempo, el único camino para mejorar nuestra calidad de vida en la Tierra. Es por eso que debemos ser ambiciosos al establecer objetivos.

Fuente: unenvironment.org

Asociación Nacional de Gestores de Residuos y Subproductos de Aceites y Grasas Comestibles