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Seis principales razones por las que debemos reciclar el aceite de cocina usado.

05/01/2018.

viernes 5 de enero, 2018

Arrojar por el fregadero el aceite de cocina usado propicia las plagas, provoca atascos en las tuberías y encarece los procesos de depuración de las aguas residuales. Tratarlo correctamente es sencillo, cómodo y tiene enormes beneficios para la ciudadanía, el medio ambiente y las economías locales.

Para explicar por qué hay que reciclar el aceite doméstico basta un dato: cada litro de este residuo que se genera en el hogar puede contaminar mil litros de agua. La cifra es contundente, pero está lejos de ser la única, ya que tratar de manera adecuada los restos que se generan en la cocina o que se emplean en las conservas es una práctica que reporta beneficios a los hogares, a la economía de numerosas familias en situación de vulnerabilidad y al medio ambiente. Además, los puntos de recogida se han multiplicado y hoy en día resulta habitual disponer de un depósito cerca del hogar.

¿Qué pasa si no se recicla?

Cuando, en lugar de ir almacenando el aceite usado en un recipiente de plástico para después reciclarlo, se tira directamente por el fregadero o por el inodoro la primera consecuencia la sufre la instalación de fontanería, donde la grasa se mezcla con los jabones y, en muchas ocasiones, acaba formando tapones que atascan las tuberías. Además al llegar al alcantarillado, el aceite acaba convertido en alimento para cucarachas y otros insectos y propicia las plagas y la multiplicación de los gérmenes.

La mezcla de los residuos oleosos con el agua provoca también dificultades en la fase de depuración en las plantas de tratamiento y aumenta los costes de todo el proceso, que el ciudadano paga en la factura del agua. 

¿Cómo afecta a los ecosistemas?

Para plantas y animales los perjuicios resultan en ocasiones mortales. Los aceites acaban llegando a los ríos y los lagos y allí forman una película en la superficie del agua que dificulta el intercambio de oxígeno y daña los ecosistemas. Además, si un litro de aceite doméstico puede contaminar mil litros de agua, cuando se trata de aceites industriales, dos litros bastan para hacer lo mismo con una piscina olímpica y sus efectos, tanto en superficie como en zonas profundas, pueden perdurar hasta 15 años. Estos residuos dañan también los suelos, que pueden perder fertilidad. 

¿Dónde y cómo se recoge el aceite?

Para los hogares, existen dos modalidades: por una parte los puntos limpios municipales, ya sean fijos o móviles, y por otra los contenedores específicos que, según el concello, están instalados en calles, mercados, supermercados, centros comerciales, centros cívicos, asociaciones de vecinos... Además, en algunas localidades la recogida se hace puerta a puerta. Los aceites deben llevarse a los puntos de recogida en envases de plásticos bien cerrados, nunca en botes de vidrio. También existen sistemas para grandes consumidores, como establecimientos hosteleros. 

¿Quién se encarga de la recogida?

Además de las administraciones públicas y de empresas privadas, se han puesto en marcha diversos proyectos para la recogida de este tipo de residuos por parte de colectivos en riesgo de exclusión o con dificultades de acceso al mercado laboral en ciudades de toda España como Barcelona, Madrid, Zaragoza o Córdoba y también en Galicia, donde existen iniciativas similares que prestan servicio en concellos como A Coruña, Santiago u Oleiros.

Ejemplo de este tipo de iniciativas es la cooperativa Mulleres Colleiteiras, integrada por residentes en asentamientos chabolistas de A Coruña y que surgió hace cinco años impulsada por la oenegé Arquitectura sin Fronteras. El objetivo era buscar una alternativa para residentes en asentamientos que se habían dedicado hasta entonces a actividades relacionada con residuos como la chatarra o el cartón, que ahora se tratan en puntos limpios. Mulleres Colleiteras está recogiendo al año hasta 300 toneladas de aceite.

¿Qué se hace con los aceites reciclados?

El aceite de cocina usado se utiliza fundamentalmente para producir biodiésel y jabones y también es empleado por la industria química en la elaboración de ceras y barnices. El Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente destaca que esta salida para este tipo de residuos domésticos permite reducir el uso de materias primas en los procesos industriales y también impulsa la actividad económica y la creación de empleos vinculados con la protección del medio ambiente.

¿A cuánto equivale un kilo de aceite?

Uno de los aspectos más interesantes del reciclaje de aceite es su gran aprovechamiento, ya que un kilo de este residuo doméstico puede transformarse en entre 0,92 y 0,97 kilos de biodiésel. Según destaca el Ministerio de Medio Ambiente, la producción de este combustible con este método  permite un ahorro de energía fósil del 21 % en relación al uso de aceites crudos y un ahorro del 96 % de energía fósil con respecto a la producción de diésel. También se han hecho ensayos para emplear este tipo de biocombustibles en aviación internacional.

Fuente: lavozdegalicia.es

Asociación Nacional de Gestores de Residuos y Subproductos de Aceites y Grasas Comestibles