679 13 55 14 | comunicacion@geregras.es

Austria, modelo a seguir en la transición energética

Austria, modelo a seguir en la transición energética

martes 25 de noviembre, 2014

25/11/2014. Poblaciones pequeñas que ya generan más energía de la que consumen,...

25/11/2014.

Poblaciones pequeñas que ya generan más energía de la que consumen, biodiesel de tanta calidad como el diesel convencional y la expansión de las diversas opciones tanto de renovables como de eficiencia energética hacen de Austria uno de los lugares más interesantes para encontrar modelos de éxito en la transición energética.

Las cifras son claras: "el 34% de toda la energía que se consume en Austria -incluyendo combustibles para vehículos- es de fuentes renovables", afirma con orgullo Georg Priesner, jefe de proyectos de energía de la Climate Alliance Austria, y experto nacional en el Pacto de Alcaldes. "En electricidad superamos el 70%, en gran parte gracias a las grandes centrales hidroeléctricas del Danubio y los lagos de los Alpes, pero también a la construcción en los últimos años de más de 3.000 plantas de biomasa para calefacción urbana y varios grandes parques de energía eólica". 

Durante los últimos dos años y medio han compartido su experiencia desde la Climate Alliance Austria, una entidad sin ánimo de lucro que agrupa a más de 960 municipios (un tercio de la población del país), con la Agencia Regional de Gestión Energética del mar Negro, el participante de Bulgaria en el proyecto SEAP PLUS. Este proyecto europeo empareja entidades "con experiencia" en los PAES (Planes de Acción para la Energía Sostenible) con otros "en proceso de aprendizaje". Pero más allá de estos emparejamientos, uno de los objetivos de SEAP PLUS es la divulgación de buenas prácticas en todo el continente. 

Y Austria tiene muchas para mostrar. En este reportaje hemos elegido dos: una base de datos online de experiencias concretas de ayuntamientos, y el sistema energético del municipio de Mureck, el primero de Austria al ser totalmente autosuficiente en términos energéticos. Mureck, el pueblo donde hacen más energía que la consumen Mureck, con sólo 1.600 habitantes, ha sido el primer municipio de Austria en lograr la autosuficiencia energética. Todo empezó a mediados de los años ochenta, cuando Karl Totti, vecino de la población y entonces jefe de la cooperativa local, convenció a los agricultores de la zona para cultivar lo que tenía que ser su propio combustible. Así nació, en 1989, la SEEG, la planta cooperativa de producción de biodiesel a partir de aceite de colza que cultivan unos 500 agricultores de los alrededores, el aceite de cocina de casas particulares y restaurantes y, desde hace poco, también el de todos los McDonalds de Austria. "Ahora mismo la SEEG produce un mil por ciento más del biodiesel que se necesita en Mureck", dice Georg Priesner. "En términos de movilidad, son pues un 1.000% autosuficientes. Y este biodiesel es más barato: unos 20 céntimos menos por litro que el diesel convencional, y de muy buena calidad, sin ningún riesgo para los vehículos. El propio Karl Totti lo ha utilizado en su coche durante más de medio millón de kilómetros".

También es más barato el sistema de calefacción urbana, que desde 1998 genera la empresa local Nahwärme a partir de biomasa. En 2004 se puso en marcha una planta de "eco-electricidad" a partir de biogás que se alimenta de basura del ganado y subproductos de la planta de biodiesel. Y en 2010 se inició la planta fotovoltaica de participación ciudadana, en la que invirtieron 380 personas, que podían convertirse en accionistas a partir de una inversión de mil euros. Es una especie de gran invernadero donde, además de producir 3.000 megavatios por hora de energía limpia, también se cultivan verduras ecológicas. 

Con la suma de todo esto, Mureck se ha convertido en energéticamente autosuficiente, con un ahorro anual de 20.000 toneladas de petróleo y una reducción de emisiones de 60.000 toneladas de CO2. Esto le ha valido, además, el segundo premio de la European RES Champion League en 2013, el European Solar Prize en 2006 y el World Energy Globe en 2001, entre otros. Pero llegar hasta aquí no ha sido fácil: "ha habido mucha información a la población a lo largo de todos estos años", explica Priesner, "se han hecho muchísimas reuniones, muchísimos talleres, mucha información en el diario local. Y la clave ha sido explicar qué es lo que la población podría sacar de todo esto si daba apoyo a los proyectos de descentralización energética". 

La legislación actual austriaca facilita esta autoproducción energética, pero no siempre ha sido así: "A finales de los ochenta o principios de los noventa, cuando todo esto empezó en Mureck, las leyes no favorecían nada este planteamiento. Entonces cada estado federal tenía una empresa energética 100% pública (ahora son al menos un 50% públicas), y no querían que un pueblo pequeño produjera su propia energía fuera de este sistema", dice Priesner.

Una base de datos para replicar experiencias de éxito.

Buena parte de los proyectos de Mureck forman parte, junto con las de muchos otros municipios, de una base de datos de buenas prácticas energéticas abierta a todos (la información sólo está disponible en alemán). Está sobre todo destinada a ayuntamientos, concejales o técnicos de medio ambiente o energía. Son más de un centenar de buenas prácticas ordenadas por cada uno de los nueve estados federales y seis grandes áreas temáticas: eficiencia energética, energías renovables, movilidad, agricultura y temas forestales, relaciones públicas y concienciación ciudadana, y desarrollo cooperativo. Los resultados son fichas muy completas, con ejemplos de pueblos desde sólo unos cientos de habitantes hasta grandes ciudades como Viena, y temas tan diversos como la construcción de vivienda social en la instalación de placas fotovoltaicas. Todos son proyectos que ya se han llevado a cabo o que están funcionando ahora mismo. 

Un dato interesante es que, según Georg Priesner, buena parte de las experiencias más novedosas provienen de áreas periféricas, los municipios fronterizos con los países del este y con menos recursos: "las áreas más ricas no tienen tanta prisa en invertir en eficiencia energética, pero allí donde hay más presión es donde han buscado la manera de maximizar lo que tienen, los recursos locales, sean agricultura, bosques, etc., y tratar de huir de la dependencia de los combustibles fósiles". 

La web se puso en marcha en 2007, con financiación del gobierno nacional austriaco -a través del ministerio de medio ambiente- y ha recibido cerca 80.000 visitas. "Más allá de los clics, medimos el éxito porque sabemos de primera mano que muchos municipios la consultan", dice Priesner. "La transición energética es posible, también a nivel local", afirma con convencimiento, "y todas estas experiencias son vías para conseguirla. Evidentemente, la autosuficiencia energética no puede pasar de un día para otro, pero tenemos las herramientas para ir en este camino". 

Austria-Bulgaria: el primero de la clase y el país más pobre de la UE.

El proyecto SEAP PLUS emparejó Climate Alliance Austria, como entidad experimentada, con la Agencia Regional de Gestión Energética del Mar Negro, en Bulgaria, como socio aprendiz. Lo más productivo han sido las seis reuniones conjuntas que han mantenido, tres en cada país. "Para nosotros lo más importante era ver la situación de generación de energía y protección climática en Bulgaria, que están todavía muy poco desarrolladas, básicamente por falta de presupuesto", explica Georg Priesner. "Bulgaria es el país más pobre de toda la Unión Europea, prácticamente no hay inversión privada, y tampoco nacional, dependen casi totalmente de los fondos europeos".

Talleres, reuniones y visitas han servido para asesorar a la hora de encontrar financiación. "Tenemos que trabajar sobre la base de lo que allí es posible, no podemos asesorar desde el punto de vista de los que ya llevamos muchos años en esta ruta. Y lo más interesante es que disponen de muchos recursos naturales para obtener energía de fuentes renovables: tienen mucho sol, tienen mucha agua, mucha madera, es decir, mucha biomasa, y también recursos para obtener biogás. Pero no tienen el dinero para llevar adelante los proyectos", dice Priesner. 

Por eso una de sus funciones ha sido también hacer de puente con empresas energéticas austriacas dispuestas a invertir en Bulgaria, aunque la legislación búlgara pone algunos obstáculos: "de un día para otro añadieron un 20% más de impuestos sobre la generación de energía renovable, lo que ha hecho que algunas nuevas instalaciones eólicas dejen de funcionar, porque con este aumento no les salían los números. Esto va en contra de la legislación europea, y parece que ahora se ha revocado este impuesto, pero tardarán aún unos meses en dejarlo de aplicar". 

A pesar de estos obstáculos, Georg Priesner valora el conjunto del proyecto SEAP PLUS como extremadamente exitoso. "Se han logrado nuevos firmantes para el Pacto de Alcaldes, y más Planes de Acción para la Energía Sostenible. Y creo que los emparejamientos se hicieron muy bien. Este tipo de formación permite que al final todos aprendamos de todos , todos los participantes nos conocemos ahora más bien y seguro que a partir de ahora podremos seguir cooperando".

Fuente: Ecoticias.com

Categorías

Todas las noticias

Asociación Nacional de Gestores de Residuos y Subproductos de Aceites y Grasas Comestibles