Centenares de ONG de todo el mundo exigen el fin de la exploración de los combustibles fósiles

martes 12 de septiembre, 2017

Islas Lofoten (Noruega)

Islas Lofoten (Noruega)

12/09/2017.

Más de 220 organizaciones de 55 países han firmado la Declaración de Lofoten, una iniciativa global cuyo objetivo es poner fin a nuevos proyectos de expansión y exploración de yacimientos de combustibles fósiles. Un cese clave para iniciar el descenso del uso de petróleo, carbón y gas e impulsar con ello un futuro más seguro, según destaca Ecologistas en Acción, una de las ONG firmantes del documento.

"Gobiernos y empresas fósiles tienen la responsabilidad y la obligación de liderar este fin de las exploraciones fósiles. En este sentido es imperativo dar apoyo a todas aquellas comunidades afectadas por estos proyectos que llevan años luchando contra estos proyectos con graves repercusiones sociales y ambientales", señala Ecologistas en Acción en un comunicado.

La Declaración de Lofoten se llama así en alusión a las islas noruegas de Lofoten, un paraíso natural donde las empresas petroleras llevan años presionando para que se permita la exploración de nuevas bolsas de combustibles fósiles. "Un problema que no está alejado de la realidad española, ya que hemos visto durante estos años como se siguen permitiendo exploraciones petroleras, como en las Islas Canarias, se importan devastadores técnicas como la fractura hidráulica (fracking) o incluso se intentan inyectar en el subsuelo combustibles fósiles (Castor o Doñana)", señala la ONG española.

Liderazgo climático
Según se recoge en la Declaración de Lofoten, "el cambio climático global es una crisis a una escala sin precedentes, y supone tomar medidas excepcionales para evitar las peores consecuencias de nuestra dependencia del petróleo, el carbón y el gas". 

Así, "tan importante como reducir la demanda y las emisiones es la necesidad de actuar de manera inmediata y ambiciosa para detener los proyectos de exploración y expansión de combustible fósil y gestionar la disminución de la producción existente en línea con las acciones necesarias para alcanzar los objetivos climáticos de París. Los combustibles limpios, seguros y renovables ya están redefiniendo cómo vemos la energía y es el momento de que las naciones suscriban plenamente el siglo XXI y eliminen gradualmente los combustibles fósiles".

La Declaración de Lofoten afirma que los productores acaudalados de combustible fósil tienen la responsabilidad urgente y la obligación moral de tomar el liderazgo en poner fin al desarrollo del combustible fósil y de gestionar la disminución de la producción existente.

"Nos solidarizamos y ofrecemos nuestro apoyo total a la ola creciente de comunidades afectadas por todo el mundo que emprenden acciones para defender y proteger sus vidas y sus medios de subsistencia frente a la extracción de combustibles fosiles y así luchar contra el cambio climático. Aumentar estos esfuerzos es una prioridad. Debemos mirar hacia las comunidades que están en primera línea mientras trabajamos juntos por un futuro más seguro", añade.

Transición inevitable
Los firmantes del documento también destacan que la transición global hacia un futuro bajo en carbono ya está en marcha, y que "la expansión continua del petróleo, el carbón y el gas solo están sirviendo para obstaculizar la transición inevitable, y al mismo tiempo agravando conflictos, corrupción en el sector de los combustibles, amenazando la biodiversidad, la limpieza del agua y el aire, y vulnerando los derechos de los pueblos indígenas y de comunidades vulnerables".

"El acceso y la demanda de energía son y deben ser ahora cubiertos totalmente con energías limpias del siglo XXI. La afirmación de que los nuevos combustibles fósiles son necesarios para esta transformación no solo es inexacta; también perjudica la velocidad y penetración de la energía renovable". Por tanto, "nuevas exploraciones y nuevas producciones no son solo incompatibles con la limitación del calentamiento global por debajo de los 2ºC (y tan próximo a 1,5ºC como sea posible), sino que muchos de los proyectos existentes deben ser eliminados gradualmente antes de que se agoten".

Por todo ello, hacen un llamamiento a los gobiernos de los países con mayores ingresos para que reconozcan que "la exploración y producción continua de combustible fósil sin una estrategia de decrecimiento y una transición justa es irreconciliable con una acción climática significativa. También hacemos notar que hay oportunidades enormes de liderazgo para estos países, demostrando que superar el petróleo, el carbón y el gas –tanto en demanda como en producción– no es solo posible, sino que además puede hacerse protegiendo el empleo, las comunidades y las economías".

Fuente: energias-renovables.com

 

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